sexta-feira, 13 de fevereiro de 2009

Por um riso carnavalesco

Quem esteve no Anjos do Picadeiro 7, em dezembro passado, vai lembrar que Victor Quiroga Pérez falou bonito na mesa de debates Você está rindo de quê?

Ele nos prometeu o texto para publicação aqui no blog, mas acontece que tive que ir ao Chile para buscá-lo. Por isso a demora! Mas vale a pena lê-lo ainda, porque seu texto traz visões diversas e complementares de vários pensadores, poetas chilenos, e uma curiosa descrição de Cristóvão Colombo dos costumes dos povos das américas. A sensibilidade de Victor costura essas falas de diversas épocas numa bonita algaravia sobre o riso.



Com vocês, o Victor:

En el principio fue la risa; el mundo comienza con un baile indecente y una carcajada, basta reír para que el universo ría.

La risa es propia del hombre, del que vive; quien ríe demuestra estar vivo;… la entrada en la vida está acompañada de la risa. Según Plinio,…, el neonato ríe cuarenta días después de nacer para tomar posesión formal de la vida que hasta aquel momento había estado en fase crítica… Estamos, pues, en presencia de un valor intrínseco de la risa; no es únicamente un acto que acompaña la entrada en la vida, sino que tiene la capacidad de suscitarla. El concebir la risa como donante de vida se remonta a los albores de la vida del hombre sobre la tierra…. En el ‘reír’ de la vida sobre la muerte, es ahí donde arraiga el fundamento último del placer del hombre, imagen y participación del placer de Dios.

“La risa ritual del folclore tendría este carácter mágico productor de la vida. Esa risa niega la muerte como final… La fiesta, el espectáculo cómico popular, representa la esperanza en lo nuevo, en la renovación, esto es, la esperanza popular en un mundo mejor…. La risa popular expresa una desconfianza y una oposición frontal al mundo oficial, el mundo de la desigualdad. Esa actitud no se funda en un espíritu autoritario y ahí reside su grandeza.”
(Luis Beltrán: La imaginación literaria. La seriedad y la risa en la literatura occidental, Barcelona 2002, 248, 251).

Como escribiera Cristóbal Colón: “Certifico a Vuestras Altezas que en el mundo creo que no hay mejor gente ni mejor tierra; ellos aman a sus prójimos como a sí mismos, y tienen una habla la más dulce del mundo y mansa, y siempre con risa. Ellos andan desnudos, hombres y mujeres, como sus madres los parieron; mas crean Vuestras Altezas que entre sí tienen costumbres muy buenas...” (Cristóbal Colón)

Esta es la risa ritual del folclore religioso: la risa de las mujeres-que-exaltan-la-vida, victoriosas sobre las fuerzas de la muerte. Por otra parte, tenemos “la risa moderna, la risa más débil, infiltrada por la seriedad… Para Bajtin la risa moderna ha perdido el momento regenerador, conservando únicamente el momento crítico y negativo.” (Luiz Beltrán, Ibid., 250).

¿Qué encontramos en el Chile de hoy?

Si nos ponemos en la perspectiva de las estéticas de la seriedad: en el mundo oficial del patetismo no existe ningún tipo de risa. Es el tiempo de la muerte, o de la indiferencia ante la vida. Quizás, como decía Erich Fromm, “cuánto hemos penetrado ya en el valle de la sombra de la muerte” (Erich Fromm, El corazón del hombre. Su potencia para el bien y para el mal, México 2006, 63). El mundo oficial del Chile de hoy es patético, está fundado en la estética de la seriedad. El patetismo, y su ideal: la belleza. La belleza del orden burgués: “Todas las manifestaciones del patetismo consisten, en lo esencial, en construir un héroe, un páthos. Patetismo es heroificación, un método de elevación del personaje que hace de él un héroe.” (Beltrán: 64). “[La] exaltación del héroe por la excelencia de unas virtudes serias y fuertes y por la belleza” (Beltrán: 69). El héroe es el triunfador, el “winner” de la tribu. Nos aproximamos al patetismo del Bicentenario: los “héroes” de la Nación, o los “grandes chilenos”. Todos seriotes. Hay que reírse de los “héroes”.


“La Modernidad es la etapa que peor ha comprendido la risa. Y la razón de esa incomprensión es lo poco dotada que ha estado esta época para la risa. El individualismo –el pensamiento moderno- resulta incapaz de percibir el espíritu regenerador de la risa y se conforma con la dimensión negativa: la burla. Para la Modernidad, risa es burla.” (Luis Beltrán, La imaginación literaria: 224). “La burla y la sátira se justifican como las únicas actitudes adecuadas para representar los discursos que materializan este mundo al revés, donde no se encuentra ‘nada que se parezca a la felicidad, sólo perversión institucionalizada’” (José Promis, Sátiras antropológicas, El Mercurio, 6.1.2008).

La risa tiene también una dimensión de poder, al convertirse en una manera de avergonzar e intimidar al otro, otra de sus estrategias es la negación burlona y burlesca del otro, que nos enfrenta a un reír intimidatorio tal como sucede con la burla del guerrero al enemigo o de la triquiñuela maliciosa a otro. Reivindiquemos el humor popular: el humor que retoma el folklore, la vida real del pueblo!!! Es el humor que proclama el triunfo del amor a la vida:

“Bueno dijo y se rió
De puro gusto sería
Claro que le gustaría
Como no dijo que no.”

Risa carnavalesca, regenerativa, fecunda!!!
Nada de burguesa, nada de astuta, nada de ‘primermundista’.Que se ubica en la estética de la risa ritual del folclore: de la regeneración vital del mundo.

Nuestros poetas cantaron:

Pablo Neruda dijo:
“En su rostro tostado en que la sangre india predominaba como en un bello cántaro araucano, sus dientes blanquísimos se mostraban en una sonrisa plena y generosa que iluminaba la habitación.” (Confieso que he vivido).

Es la risa que “abre todas las puertas de la vida”: “Quítame el pan, si quieres, / quítame el aire, pero / no me quites tu risa.

Gabriela Mistral
“Pero el mar, que ignora la limitación, es el elemento gozoso, es la materia feliz...
No hay alegría que supere a la del mar... Ríe como mil niños

Vicente Huidobro
Venía hacia mí por la sonrisaPor el camino de su graciaY cambiaba las horas del díaEl cielo de la noche se convertía en el cielo del amanecerEl mar era un árbol frondoso lleno de pájarosLas flores daban campanadas de alegríaY mi corazón se ponía a perfumar enloquecido….

Nicanor Parra:
…….En cambio, el tony (payaso) es la inocencia, la libertad, es la humildad. Graciosamente, en el circo pobre vence la inocencia, al revés de lo que ocurre en el gran mundo de la literatura de Occidente, donde vence la astucia. El héroe por antonomasia es Ulises, el hombre de los mil recursos. Pero extrañamente aquí la que vence es la inocencia… y además el tipo llegar a ser tan inocente que ni siquiera se da cuenta de que ganó.”

El amor a la vida sólo puede vencer con la risa, desde la risa!!!

El Pintor Roberto Matta dijo:
“El arte es una especie de SOS (Save our soul) de todas las almas, para APRENDER EL AMOR QUE SE RÍE. REÍRSE EN AMOR, ES REÍRSE DE LA MUERTE PARA VIVIR LA VIDA. ESE QUE SABE REÍRSE EN EL AMOR, PUEDE SALVARSE… El amor es una especie de creación, parecido a estas estaciones espaciales que se hacen hoy día, para ver y reírse. El placer de reírse puede interrumpir las culpabilidades que transforman lo que la gente llama ‘la vida’, en una vida que no sabe vivir’


Víctor Quiroga Pérez
Diciembre del 2008.

Um comentário:

marinho disse...

Victor Quiroga primeiramente me chamou a atenção ao desfilar elegantemente na Palhaceata, juntamente com sua familia. Tenho uma foto linda com eles. Sem muito alarde, sem estardalhaços, com uma roupa e uma maquiagem "quase discretas", percebi que muita gente os fotografava e se aproximava daquele casal. Nos dias seguintes troquei algumas palavras e fotos com eles. Pela segunda vez percebi algo de especial naquelas pessoas de voz mansa, no propósito quase de "salvar pelo riso", embora nunca afirmarem isso, nem insinuarem. Durante a mesa VOCE ESTÁ RINDO DE QUE? mais uma vez o Victor me impressionou com sua fala, sua erudição-não-arrogante. Então, no Overdoze fui assistir seu espetáculo. Não fiquei até o fim porque estava de hora marcada para voltar para Juiz de Fora(onde moro), mas sua entrada e toda a sua habilidade para agir com as crianças arrancaram aplausos e emoção da platéia. Então ficou tudo muito claro para mim: o Palhaço(neste caso) não tem nada de diferente do homem Victor, toda a postura do homem diante da vida, sua ética, enfim, é a sua estética para o riso, se assim posso chamar.
Obrigado por postarem o Texto do Victor, obrigado pelo Anjos do Picadeiro.
Marcos Marinho - palhaço Zé Boléo